Deberes escolares en ...

... la etapa inicial, ¿tarea de padres o hijos? - Lic. Daisy Abente Pfannl – Psicóloga, Terapeuta Familiar Sistémico »

La participación de los padres como complemento de la formación que los niños reciben en la escuela, sirve para entrenarlos a enfrentarse a su propio progreso. Una ayuda mal entendida, realizando los deberes de los chicos, anula la oportunidad de esfuerzo y el mensaje que reciben es que no son capaces de hacerlo. Los infantes necesitan una absoluta y reiterada prueba de que pueden confiar en su capacidad.

La familia es una compañía necesaria

La familia tiene una alta cuota de responsabilidad en colaborar con el niño, apoyarlo, orientarlo y complementar la labor de los maestros en la escuela. Ningún proceso de aprendizaje es sencillo, sobre todo para el niño.

Muchas veces, el criterio de los padres es que la tarea supera las capacidades intelectuales y motrices de sus hijos; y el acompañamiento sugerido se convierte en la realización completa de la tarea, sin ninguna intervención del infante. Esta práctica no es positiva para el niño, ya que es él quien debe ser protagonista de su aprendizaje.

La orientación no debe convertirse en un obstáculo

Los padres no deben hacer las tareas de sus hijos, esta excesiva intervención es un hecho que suele ocurrir, y para los profesores suele ser evidente cuando esto pasa. Es posible que haya maestros que les pidan a los alumnos deberes que excedan sus capacidades, en una cantidad exagerada o que tengan que terminarlas en un tiempo irreal, pero esto siempre será porque hay alguna falencia de parte de los educadores. Lo cual se debe conversar entre padres y docentes. Sin embargo, aún con estos problemas, el protagonismo debe ser de los niños, con el acompañamiento indispensable de los padres, sobre todo en el nivel inicial y en los primeros grados del nivel primario.

Importancia de la organización al realizar los deberes

Las tareas de preescolar son muy dirigidas y en ese caso, los padres tienen que estar cerca de sus hijos. Pero, a medida que el niño va adquiriendo la lectoescritura, va entendiendo que todos los días hay una tarea; en este caso hay que orientarle sobre cómo hacerla de la mejor manera.

Se debe determinar el sitio en que se va a realizar, que no haya elementos de distracción. Si es posible, establecerlo sistemáticamente, no cambiarlo, a fin de que la realización de los trabajos escolares se convierta en un hábito. De igual manera se deben establecer tiempos para el descanso, la alimentación, los deberes y la recreación.

¿Qué es la epigenética?

Recomendaciones básicas antes de hacer la tarea

- Antes de empezar los deberes, alimentarse, ir al baño, seguido del lavado de manos, para evitar que tenga alguna de estas necesidades en medio de la tarea.
- La intervención parental debe incluir la enseñanza sobre cómo hacer los deberes.
- Cuando son un poco más grandes, si debe investigar, lo más práctico es recurrir a internet; en ese caso se les debe orientar sobre las fuentes seguras, que procure interpretar, no solo copiar y pegar, sin digerir la información.
- Fomentar también el uso del diccionario y enciclopedias, que son básicos y no deberían estar ausentes en el hogar.
- En todos los casos entrenar a citar la fuente de donde se saca la información es fundamental, los padres deben enseñar a los hijos el respeto a la autoría de los textos y la ética.

Qué hacer si la magnitud de la tarea excede las capacidades del alumno

No está mal que el docente exija un poco más a cada niño, para que vaya superando sus propios límites e inclusive alcanzando otras metas, aunque no necesariamente eso tendría que hacerse siempre desde la casa. La tarea no tiene que ser una dificultad que reemplace a la clase, sino la continuación de ésta. El chico debe realizar los deberes habiendo comprendido el tema y procedimientos básicos. Si esto no se cumple, la tarea pierde su sentido.

Pero aún cuando las obligaciones escolares sean dificultosas para los chicos, la actuación de los padres debe servir de soporte emocional y ayuda, para reforzar su confianza. Dentro de las múltiples tareas que tienen los padres, encontrar el equilibrio entre el trabajo y el cuidado de los hijos es el gran desafío.

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