Cuidados con el sol ...

... y las camas solares - Prof. Dra. Fátima Agüero de Zaputovich - Dermatóloga, especializada en Estética y Láser »

El sol no es nuestro enemigo, de hecho, nos aporta beneficios físicos y emocionales:

  • Mejora la circulación.
  • Ayuda a la síntesis de vitamina D, necesaria para fijar el calcio en los huesos.
  • Refuerza el sistema inmune.
  • Equilibra el sistema nervioso y ayuda a combatir la depresión.

Sin embargo, la exposición al sol (principalmente a los rayos ultravioletas (RUV) que desprende), en forma inadecuada y sin protección, daña la piel y los ojos. Algunos de estos daños son inmediatos, otros son acumulativos y recién los vemos con el paso del tiempo.

Existen principalmente 2 tipos de RUV, la RUV de tipo A y la de tipo B.

RUV-A: son los responsables de activar a los melanocitos, las células responsables del bronceado (que realmente es una defensa de la piel a esta radiación). Penetran profundamente en la piel y provocan envejecimiento y pérdida de elasticidad y firmeza, (rompen las fibras de colágeno y desorganizan la dermis, capa media de la piel), manchas y otras lesiones cutáneas que pueden ser precancerígenas o cancerígenas.

RUV-B: son los responsables del enrojecimiento y en forma directa, del cáncer de piel. Ademas el sol emite RUV de tipo C y rayos infrarrojos.

La exposición inadecuada o exagerada al sol puede producir a corto plazo; quemaduras, ampollas, insolación, alergias y manchas y a largo plazo; envejecimiento, arrugas, flacidez, cicatrices y cáncer de piel.

El riesgo de cáncer de piel de tipo melanoma (el más agresivo), se incrementa 2 o más veces en aquellas personas que han sufrido quemaduras solares de niños. Por ello, es fundamental que los chicos y adolescentes eviten exponerse al sol sin protección o en horarios desaconsejados.

Cuidados con el sol y las camas solares

Aquellas personas que a lo largo de su vida han sufrido 5 quemaduras solares, también duplican su riesgo de padecer este cáncer.

Por ello, para disfrutar de los beneficios del sol sin arriesgarnos a sufrir sus efectos adversos, es necesario seguir ciertas recomendaciones:

  • Evitar la exposición solar en las horas de máxima intensidad (entre las 10 y las 16 hs.).
  • Si no podemos evitar la exposición en este horario, o vamos a exponernos por tiempo prolongado, utilizar ropas de trama gruesa que nos protejan del mismo: sombreros de ala ancha, camisas de mangas largas, pañuelos que cubran la nuca..no olvidemos los anteojos con filtros adecuados que nos protegen de los RUV. Hoy por hoy, se consiguen ropas especiales con filtros antisolares para grandes y niños.
  • Una dieta rica en antioxidantes: frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos. Además, existen suplementos orales que mejoran nuestra resistencia al sol como el resveratrol, el polypodium leucotomos, ácidos grasos omega 3, que nos ayudan a prevenir quemaduras y a reparar en forma más efectiva el daño ocasionado por la RUV.
  • Utilizar protectores solares adecuados para cada tipo de piel y por supuesto, aplicarlos en forma correcta.
  • Cuidado con los medicamentos que se consumen: existen medicamentos fotosensibilizantes, que nos predisponen a quemaduras y reacciones adversas si nos exponemos al sol o camas solares mientras los consumimos, por ello es muy importante que consultemos con un médico si debemos consumir alguno y vamos a exponernos al sol. Además, cremas o perfumes con cítricos u otras sustancias, también pueden traernos efectos adversos en la zona aplicada. Es bastante frecuente ver quemaduras en las manos o brazos en personas que se exponen al sol después de tocar algunas plantas (como limón, para el tereré o la caipiriña).
  • Recordar que el sol también es dañino para los ojos, protegerlos siempre con anteojos con buena calidad de protección UV.

Camas y duchas solares

Las camas y duchas solares son dispositivos ensamblados con focos que emiten RUV de tipo A, destinados a acelerar el bronceado. Frecuentemente la gente se pregunta si son más dañinos que el sol o no, y la respuesta es sí, es decir, proveen de altas dosis de RUV, que logra en pocos minutos, un bronceado equiparable a varias horas de sol, con todas las implicancias de esto.

La equivalencia exacta es difícil de calcular, debido a que existen dispositivos de diferentes potencias, número de lámparas y por supuesto, calidad y mantenimiento.. No disponemos en este país de un organismo encargado de supervisar la cantidad de energía emitida por cada equipo ni del control de la calidad y frecuencia de mantenimiento de los mismos.

Lo cierto es que la RUV produce un daño acumulativo en nuestro organismo, y acumulamos esta radiación de donde provenga, ya sea del sol o de estos equipos, y al acumularla, nos arriesgamos a todos los efectos adversos que ello implica.

El sol no es nuestro enemigo, con todos estos tips, podemos pasar un verano disfrutándolo a pleno sin correr riesgos innecesarios ni pagar consecuencias desagradables después.

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