Cuerpos extraños ...

... en otorrinolaringología - Dr. Jorge Arias – Otorrinolaringólogo »

Los cuerpos extraños en los oídos y vías respiratorias son muy frecuentes en el servicio de urgencia de otorrinolaringología. La edad de los pacientes suele estar entre 2 a 5 años, pero pueden producirse a cualquier edad. Se debe tener conocimiento de la anatomía de esas zonas, el material con el que se debe trabajar, las técnicas, las alternativas de extracción, y los cuidados post-extracción para provocar el menor traumatismo posible y evitar secuelas a corto o largo plazo.

TIPOS DE CUERPOS EXTRAÑOS

Cualquier objeto de pequeño tamaño es un cuerpo extraño potencial. Pueden ser de tipo orgánico, como semillas, migas de pan, trozos de alimentos. O del tipo inorgánico, como juguetes pequeños, pequeñas piedras, trozos de goma, plastilinas, tornillos de aros y trozos de esponja. Es inhabitual encontrar objetos peligrosos como pilas de reloj, pero es importante reconocerlos porque pueden dejar secuelas de difícil manejo. Muy raros son los objetos cortantes, los insectos vivos o muertos, o las larvas de insectos.

CUERPOS EXTRAÑOS EN EL OÍDO

Los cuerpos extraños se pueden alojar en la oreja o en el conducto auditivo. Generalmente, en la oreja se encuentran aros, ya sea atascados en el lóbulo a causa de una infección o bien demasiado hundidos debido a una incorrecta colocación. Entre otros, los cuerpos extraños incluyen: alimentos, insectos, juguetes, botones, trozos de lápices de colores o pilas pequeñas. En adultos pueden ser extremos de cotonetes.

CUERPOS EXTRAÑOS EN LA NARIZ

Cuerpos extraños en otorrinolaringología

Los niños suelen introducirse objetos blandos en la nariz. La lista incluye, entre otros, papel de seda, arcilla, partes de juguetes o de gomas de borrar. A veces, un cuerpo extraño puede ingresar en la nariz cuando el niño intenta olerlo. Los niños suelen introducir objetos en su nariz porque están aburridos, por curiosidad o porque imitan a otros niños.

CUERPOS EXTRAÑOS EN LAS VÍAS RESPIRATORIAS

Al igual que con otros problemas con cuerpos extraños, los niños suelen introducir objetos en su boca porque están aburridos o por curiosidad. Sin embargo, es posible que el niño inhale profundamente y el objeto se aloje en el conducto de aire (tráquea) en vez de en el de alimentación (esófago). Los niños de entre 7 meses y 4 años de edad corren un riesgo mayor de atragantarse con objetos pequeños, algunos de los cuales incluyen: semillas, partes de juguetes, uvas, salchichas, piedritas, frutos secos o botones. En adultos se da el caso de espinas de pescado u otros alimentos.

DESTAQUE.- Ante la presencia o sospecha de cualquiera de estos casos, evitar hacer alguna maniobra por cuenta propia, para evitar alguna complicación. Recurrir al especialista, quien sabrá el procedimiento adecuado a seguir.

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