Crisis en Navidad, ...

... la soledad en la adolescencia - Mg. Margarita Flores – Mg. en Psicología Clínica y Psicoterapia Infanto Juvenil »

Es una de las épocas más esperadas del año; un símbolo de amor del creador para este necesitado mundo. Quizás el ejemplo más grande de entrega y de amor que haya existido, la Navidad representa ese cuadro de excelencia de amor. En nuestro país la Navidad es celebrada con grandes estruendos de los fuegos pirotécnicos y algarabía; sin embargo, siendo un momento de tanta felicidad para la mayoría de la gente, hay un importante segmento de nuestra población que vive un estado de tristeza profunda, algunos especialistas lo llaman “depresión estacional”, lo cual se trata de aquellas depresiones que se desencadenan en fechas o estaciones significativas para la sociedad.

Los adolescentes

Por su edad psicoevolutiva están muy expuestos a este tipo de depresiones, y es aquí donde como profesionales debemos prestar mucha atención y ofrecer contención ya que emocionalmente son muy vulnerables. Según algunas estadísticas el 29% de la población paraguaya se encuentra entre los 15 y 19 años, y según el informe sobre la juventud “Paraguay Joven” publicado por el Fondo de la Población de las Naciones Unidas en Paraguay (UNFPA) en 2016, existe un 55% fuera del sistema educativo.

Diferencia de oportunidades

La adolescencia es un cúmulo de pasiones y vivezas, es una maravillosa etapa donde todo cambia en pocos años: la mente, el cuerpo, las emociones, el entorno social, el pensamiento, etc. Sin embargo, para el adolescente que despierta a una realidad que es mucha veces dura, difícil y con una gran competencia a todo nivel, se ve a sí mismo en desventaja hacia aquellos adolescentes que pueden acceder a nuevas tecnologías, mejor educación, salud, alimentación, recreación. Para algunos adolescentes estas diferencias les resultan difícil de manejar, incluso les parece injusto no poder incorporarse a un sistema educativo con las mismas oportunidades que benefician a otros. Además, el vicio, las drogas, el alcohol comienzan a aparecer en sus vidas como una mala y pésima solución a la realidad.

La soledad

Envuelve a una parte importante de nuestros adolescentes que, al no tener con quien compartir o quien los escuche, caen en el uso de lo ilícito procurando aminorar la voz del silencio y la soledad que los embarga, otros gastan mucho tiempo útil en las tecnologías: navegando, en chat, hiperconectados, evadiendo de alguna manera la realidad con un mundo virtual donde no expresan sus verdaderos sentimientos y donde se ven aceptados así como ellos se presentan.

Depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe 2017, indica que Paraguay se encuentra entre los países con mayor cantidad de personas con desórdenes de ansiedad y depresión en América. Así como las luces de Navidad se encienden en los arbolitos de nuestros hogares, así deben encenderse las luces de alerta y alarma en nuestro país ante estos datos. La salud mental en la población en general debe ser atendida, y con mayor rigor la de nuestros adolescentes que convergen en un mar de emociones, sentimientos y hormonas que ellos no pueden explicar. La depresión es una de las enfermedades que más está creciendo según la OMS, y es en época de Navidad donde la soledad, añoranza, las pérdidas personales, las ausencias hacen que la vulnerabilidad emocional del adolescente esté en riesgo de sucumbir a un estado depresivo.

Crisis en Navidad, la soledad en la adolescencia Algunos síntomas depresivos

Alteraciones del sueño, tristeza, pérdida del apetito, sentimientos de culpa, automarginación de eventos o compromisos sociales, poca capacidad de concentración, sentimientos de frecuente cansancio, agotamiento

Paraguay ocupa el cuarto lugar en América con personas con depresión. Un 5,2% se encuentra padeciendo esta enfermedad, alrededor de 332,628, la mayoría mujeres según datos de la OMS. La depresión no distingue clase social, ni edad, ni profesión, ya que entre este grupo se encuentran niños y adolescentes.

Duración de la depresión

La depresión puede durar o ser recurrente de acuerdo a los síntomas mencionados, o a los meses que la padece, o a la inhabilidad para hacer su vida normal, etc. Los síntomas nos darán la alarma necesaria para buscar asesorarnos por profesionales en salud mental y brindar el apoyo a nuestros adolescentes que padecen esta enfermedad.

Busquemos en esta Navidad ser solidarios y acompañar, escuchar, compartir con nuestros adolescentes que tanto necesitan de nuestra atención, tiempo y afecto. Una palabra positiva puede cambiarles la vida. ¡Feliz Navidad para todas las familias de nuestro país!

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