Cómo prevenir ...

... el riesgo cardiovascular en niños y adolescentes - Dra. Nancy Garay Echeverría - Cardióloga Pediatra »

Actualmente, muchos niños y adolescentes pueden comenzar a acumular los mismos factores de riesgo cardiovascular de los adultos. Si estos factores se desarrolan desde la infancia hasta ser un adulto joven, se puede padecer una enfermedad coronaria y un infarto al corazón al llegar a los 30 años.

Niños y adolescentes que pueden desarrollar factores de riesgo cardiovascular:

Los niños y jóvenes obesos, con síndrome metabólico, con antecedente familiar de hipercolesterolemia, hijos de padres con antecedente de obesidad, colesterol alto, hipertensión y que hayan tenido un infarto antes de los 55 años; los niños con bajo o mucho peso al nacer.

Actualmente, la obesidad en niños y adolescentes es una epidemia mundial tanto en países desarrollados como subdesarrollados.

Presión arterial alta

Menos de 3 % de los niños sufre presión arterial alta, pero se trata de una enfermedad grave en la niñez, y con frecuencia no se detecta porque no causa síntomas. Lo ideal es que los niños y adolescentes se tomen la presión arterial durante un chequeo médico anual.

Colesterol elevado

Estudios han demostrado que la acumulación de placa grasa comienza en la niñez y progresa hasta la edad adulta. Este proceso patológico se denomina aterosclerosis y es el responsable de enfermedades de las arterias coronarias, como la enfermedad isquémica o angina de pecho y el infarto agudo de miocardio.

Tabaquismo

Nueve de cada diez fumadores adquieren el hábito antes de terminar el bachillerato. Esto significa que si los niños y adolescentes pueden evitar el cigarrillo, probablemente nunca adquieran el hábito de fumar.

Entre la gente joven, el hábito de fumar puede causar hasta 75% de los casos de enfermedad cardiovascular. Cuanto más tiempo fume una persona, mayor es el riesgo cardiovascular.

En nuestro país, los niños ya están expuestos al consumo e inician el vicio entre los 8 a 10 años de edad. Es difícil dejarlo por los componentes químicos que generan adicción rápidamente.

Prevención en riesgo cardiovascular en niños y adolescentes

Obesidad e inactividad física

El aumento de los índices de obesidad infantil ha causado un incremento brusco en problemas como la diabetes tipo 2, que típicamente sólo se veía en los adultos. Prevenir o tratar la obesidad en la niñez, puede reducir el riesgo de obesidad en la edad adulta.

La inactividad física puede generar obesidad; ambos son los principales factores de riesgo cardiovascular y, a su vez, aumentan el riesgo de otros factores como colesterol elevado, hipertensión y diabetes. Los niños y adolescentes activos, típicamente se convierten en adultos activos. Hacer ejercicio con regularidad ayuda a controlar el peso, fortalece los huesos, aumenta la autoestima y mejora la salud cardiovascular.

El tratamiento más efectivo es la prevención mediante la educación en la alimentación y actividades al aire libre, evitar dejar al niño varias horas frente a la tv, videojuegos, celulares y computadoras.

Exámenes que deben realizarse para una evaluación precoz

Niños y adolescentes deben realizar anualmente:

  • Evaluación del peso, la talla, el índice de masa corporal y la circunferencia de cintura.
  • Control de la presión arterial, cumpliendo las normas establecidas para niños y adolescentes.
  • Examen de sangre que incluya un perfil lipídico y glicemia, cuando el pediatra lo decida.
  • En los niños con antecedentes de hipercolesterolemia familiar y con exámenes alterados, se puede realizar una ecografía carotídea específica para evaluar el grosor de la íntima media de la carótida (IMT), la que al estar aumentada, puede ser un marcador de arteriosclerosis subclínica.
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