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... los niños para volver a clases - Lic. Daisy Abente Pfannl – Psicóloga, Terapeuta Familiar Sistémico »

Guía práctica para la transición de las vacaciones a la escuela.

Las vacaciones de los niños es el mejor momento de ocio que pueden tener, en líneas generales se trata de estar sin horarios, sin compromisos, sin tareas. Es un tiempo ideal para explorar, conocer cosas nuevas, hacer experimentos, anotarse a una clase o un club diferente, encontrar un hobby, ¡crear!, ¡inventar cosas! Es por esta razón que el aburrimiento es tan importante y necesario en nuestras vidas, porque nos permite relajarnos para poder hacer volar la imaginación.

Igualmente, las vacaciones se llena de instantes para aprender las cosas de la vida, las cosas no formales que la escuela no da, y así, a partir de las experiencias se sacan conclusiones. Idealmente es un tiempo para el disfrute, el encuentro familiar y con amigos.

Ciertamente, para familias donde ambos padres trabajan fuera del hogar, este período de vacaciones puede suponer un dolor de cabeza. Idealmente se podrá tratar de coincidir en algunos días de vacaciones juntos, aunque no siempre suceda. Así también, este período supone mayor planificación de gastos, pues cuando los chicos están ociosos no sólo pueden comer más (porque están aburridos) sino que piden salir más, además de las actividades nuevas que se suman. Así que dependiendo de la familia, esta etapa puede generar más dolor de cabeza que descanso, si no hay una buena organización y planificación.

Cómo preparar a los niños para volver a clases

El sentido de la escuela, en líneas generales, además de formar académicamente es la de entrenar en las habilidades sociales; aprender las reglas básicas de convivencia; aceptar y respetar a la autoridad; vivenciar el proceso que necesitamos para concluir ciclos, por citar algunos. De esta manera la escuela representa estructura, orden, secuencia. Elementos básicos para formarnos como personas y tener herramientas para desenvolvernos efectivamente en la vida.

De esta manera cada instancia es necesaria e importante, prepararnos para vivirla de la mejor manera posible y así sacar los mayores beneficios es la tarea. Si bien entrar a las vacaciones se da de manera más natural y hasta en ocasiones el cuerpo ya lo pide a gritos, salir de las vacaciones puede ser más difícil; ya que el disfrute de este tiempo se quiere prolongar, por lo tanto van algunas ideas de cómo podemos hacer de esta transición más llevadera:

  • Horas de sueño. Al estar sin horarios, la hora de ir a la cama también difiere. Idealmente una semana antes de retomar las nuevas clases se puede empezar a dormir más temprano y hacer un proceso de ir a dormir (cena, baño, cero pantallas, lecturas, músicas para dormir, etc.)
  • Poner horarios. La escuela está organizada en la división de los tiempos para lograr todos los objetivos, desde la casa esto también es necesario y factible de hacerlo. Podemos poner horarios para comer, jugar, ordenar, limpiar, usar las pantallas, video juegos, etc.
  • Volver a la escuela requiere de organización. Es el mejor momento de enseñar a los hijos con el ejemplo de cómo nos preparamos para algo con tiempo. Desde ver los uniformes, merenderos, materiales, etc., y no dejarlo nada para último momento.
  • Los padres somos los primeros educadores. Por lo tanto motivar a los niños a estar abiertos al aprendizaje, a tener nuevas experiencias, a convivir con otros, a superar las dificultades, a levantarse ante una caída. Podemos empezar a hablarles bien de la educación, mostrarles el valor que tiene para nosotros será de gran ayuda.
  • La etapa escolar implica proceso, por lo tanto, ser conscientes de esto es fundamental. Entender que las cosas pasan a través del tiempo, por lo tanto paciencia, perseverancia y pasión serán necesarias.
  • Los padres, primeros aliados de la escuela. La actitud de los padres debe ser ejemplar a la hora de trabajar con la escuela. El objetivo es el mismo, el mayor beneficio para el niño o adolescente. Por lo tanto, recomiendo a los padres acercarse a la escuela en la nueva etapa, si hubo algún cambio significativo comentar con antelación, mostrarse predispuesto y abierto al trabajo en equipo, tener una actitud colaboradora y diálogo permanente.

Disfrutar de cada etapa es fundamental para poder sentirnos a gusto con lo que vamos viviendo. Si bien las vacaciones pueden ir terminando, estar expectantes a este nuevo ciclo y predispuestos a lo mejor, también es necesario.

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