Cómo afecta el divorcio ...

... a los hijos -Lic. Noelia Sabolansky – Psicóloga »

¿Qué es el divorcio? ¿Cuáles son los motivos?

Es la acción y efecto de divorciarse, disolver un matrimonio por vía legal, separar o apartar personas que estaban juntas. Las causas pueden ser una infidelidad, incomunicación, malos tratos, conflictos sexuales, diferencias irreconciliables con los familiares de cada uno, el dinero, los diferentes criterios en la educación de los hijos, entre otras.

¿Qué dicen las estadísticas?

La tasa de divorcios de nuestro continente está aumentando en casi todos los países, sin embargo, este aumento es más exagerado en EE.UU. con una tasa del 53%, en Rusia del 51%, en Francia del 55% y en Cuba del 56%. Eso quiere decir que la mitad de los matrimonios terminan en separación. Paraguay, si bien no tiene un índice alto de divorcio, en el 2014 la Dirección de Estadística Judicial de la Corte Suprema de Justicia sacó un publicado que decía que se producen cada vez más. En tan solo 4 meses se registraron 558 divorcios y solo 526 bodas.

¿Cómo afecta el divorcio a la salud de los hijos?

El estrés que vive el niño durante la separación de sus padres puede traer:

  • Cambios de apetito.
  • Modificaciones en los patrones de sueño.
  • Cambios de comportamiento como tristeza, ansiedad, cambios de humor.
  • Dificultades en la escuela, problemas de conducta o sociales, atención o bajas calificaciones.
  • Los niños mayores y los adolescentes pueden ser más proclives a implicarse en comportamientos peligrosos, como el consumo de alcohol y drogas, faltar a la escuela y presentar un comportamiento desafiante.

¿Qué sienten los niños cuando sus padres se divorcian?

Podemos señalar algunas características según la edad

De 3 a 5 años:

  • Creen que son culpables, que sus papis se divorciaron porque él no hizo la tarea o no comió. Su pensamiento mágico les lleva a tomar responsabilidades tremendamente imaginarias.
  • Temor a quedarse solos y abandonados. Hay que recordar que en estas edades los padres constituyen el universo entero de los niños y que la relación en la pareja es el medio en el que ellos están cuidados y mantenidos.

De 6 a 12 años:

  • Se dan cuenta de que hay un problema y del sentimiento de dolor que trae. Aunque tal vez no sean capaces de expresarlo o accionar.
  • Creen que los padres pueden volver a juntarse. Dentro de la fantasía del niño es completamente natural que algunos mantengan la esperanza de que sus padres volverán a estar juntos, incluso después de haberles explicado el carácter definitivo del divorcio. Lamentar la pérdida de una familia es esperable y con el tiempo, tanto usted como su hijo acabarán aceptando.

Los adolescentes pueden experimentar:

  • Sentimientos como miedo, soledad, depresión y culpabilidad.
  • Dudan de su habilidad para casarse o para mantener su relación.

¿Cómo transmitirle la noticia?

Si su hijo es muy pequeño, lo mejor es explicárselo todo con palabras sencillas.

Cómo afecta el divorcio a los hijos

Podría decirle algo como: "Papá y mamá van a vivir en casas diferentes para que no se peleen tanto, pero los dos te queremos mucho." Es posible que los niños mayores y los adolescentes sean más conscientes de la situación que están atravesando sus padres y tengan más preguntas, que hay que estar preparados para responder, como: ¿Con quién voy a vivir? ¿Tendré que cambiar de colegio? ¿Dónde pasaré las vacaciones y navidad? ¿Seguiré viendo a los abuelos?.

Más allá de la edad, es importante que el niño entienda, que el matrimonio se disolvió pero sus padres van a estar con él siempre.

Una vez divorciados, ¿qué hacer?

Es importante entender que el divorcio puede ser un cambio tan importante, ante lo cual lo ideal sería que las adaptaciones a las nuevas condiciones de vida deberían hacerse de forma gradual.

Algunos consejos:

  • Al momento de tomar decisiones, deberán priorizar las necesidades de su hijo, concéntrese en lo que sea más conveniente para su hijo. Es importante que los padres resuelvan estas cuestiones por sí solos en vez de pedirle al niño que decida.
  • Es importante mantener la mayor normalidad posible, conservando las rutinas habituales, que afectan al horario de las comidas, las normas domésticas sobre el comportamiento y la disciplina en la casa.
  • Relajar los límites, especialmente en los períodos de cambio, tiende a generar inseguridades en el niño y reduce las probabilidades de recuperar la autoridad parental más adelante.

Por lo general los padres caen en la tentación de dejar de aplicar rutinas y límites y de saltarse unas normas de comportamiento coherentes, consintiendo y malcriando a su hijo porque lo está pasando mal a consecuencia del divorcio.

¿Cómo hacer para tener un divorcio sano y en paz?

  • Mantener los conflictos y discusiones acaloradas, así como los comentarios sobre los aspectos legales del divorcio al margen de los hijos.
  • Reducir al mínimo la alteración de las rutinas cotidianas del niño.
  • Restringir la negatividad contra el otro, así como el resentimiento y la tendencia a echarle la culpa.
  • Asegurarse de que ambos padres siguen implicados en la vida del niño. Por ejemplo, consultándose las decisiones, hablar en plural, etc.

¿Qué beneficios tiene el divorcio?

  • Si existía un alto nivel de conflicto en el matrimonio, con gritos, peleas y malos tratos, no era saludable para los niños. Ahora tendrán un ambiente más sano, armónico y tranquilo.
  • Un niño que experimenta el divorcio puede madurar más rápido y desarrollar una sensación de responsabilidad a una edad más temprana. Por ejemplo, si es el hermano mayor y tiende a tener un rol más paternal.
  • Cada uno de los padres puede experimentar esto como un momento de crecimiento personal. Las personas divorciadas se vuelven más autosuficientes y tienen que lidiar con las presiones de la vida diaria ellos solos.

Si siento que no voy a poder con esto, ¿qué puedo hacer?

Busque ayuda, puede ser:

  • Un grupo de apoyo para hablar con otras personas que hayan atravesado situaciones similares.
  • Apoyarse en los abuelos, tíos, vecinos para el cuidado conjunto.
  • Leer libros o artículos buenos en internet para mantenerse informado.
  • Acercarse a un guía espiritual o religioso para que obtener una guía.
  • Un psicólogo para usted o para su hijo puede ser una excelente decisión si quiere sentirse bien. Si usted está bien, será un buen ejemplo para su hijo sobre cómo adaptarse de forma saludable a los cambios importantes.
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