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Sr. Alejandro Feiges - Coach Internacional

El coaching es una disciplina relativamente nueva que está cada vez más presente. La idea de contar con un entrenador personal ya no es solo para el ámbito del deporte. Hoy día, podemos ver a los coaches realizando procesos con personas a nivel individual e intervenciones en el ámbito organizacional, educativo, social y comunitario. El coaching trata que las personas puedan alcanzar más y mejores resultados en su vida, a partir de su desarrollo personal, cultivando nuevas formas de relacionarse con ellas mismas, su entorno y su propósito de vida. Una persona (o equipo), que pasa por un proceso de coaching, puede esperar responder con mayor precisión algunas preguntas clave:

  • ¿Cuál es mi situación actual? ¿Dónde estoy hoy?
  • ¿Dónde quisiera verme? ¿Qué quisiera vivir en lugar de esto?
  • ¿Qué desafíos hay en medio?
  • ¿Qué obstáculos es necesario trascender para lograr resultados diferentes?

Con el acompañamiento de un coach, una persona o equipo podrá clarificar las metas que le/les gustaría alcanzar, ganar conciencia sobre los recursos y habilidades con los que actualmente cuenta, identificar oportunidades de crecimiento y mejora, para luego alinear su acción a sus valores y desarrollar un plan de trabajo hacia el logro. Con el proceso de coaching, las personas pueden aprender a gestionar sus emociones de forma inteligente y al servicio de sus metas; desarrollar una mirada sistémica y abarcativa que le permitirá medir el impacto de sus acciones en otras áreas de su vida y actuar de forma coherente con sus valores.

Coaching - Una nueva forma de aprender ¿En que ámbitos se puede utilizar coaching?

Puede utilizarse en cualquier ámbito donde haya una persona o equipo que busca lograr resultados fuera de lo ordinario o extraordinario.

¿Qué es un resultado extraordinario? Es aquello que el cliente quiere alcanzar pero está circunstancialmente fuera de su ámbito de posibilidad, a veces, por no saber qué quiere, o no saber cómo alcanzarlo, y en ocasiones, por creer que no es posible, o bien por no sentirse merecedor.

La necesidad de un proceso de coaching puede surgir como respuesta a un estado de insatisfacción, es decir, el cliente no está conforme con su realidad actual; o bien, resultar del compromiso con la mejora y la excelencia personal: donde el cliente se encuentra satisfecho con su situación actual, pero ambiciona (sanamente) más y mejores resultados.

¿Qué propone el coaching como nueva forma de aprendizaje?

El coaching propone una definición práctica, entendemos por aprendizaje: a la capacidad de acción efectiva. El aprendizaje ocurre cuando podemos realizar acciones que antes no podíamos. El coaching es una disciplina de acción y en ella se revela quiénes somos. No es acerca de cuánto sabemos, sino de qué podemos hacer con ello. No se trata de estar informados, sino de poder poner nuestro conocimiento en acción y al servicio de nuestros valores y propósitos de vida.

Desde este punto de vista, entendemos que las personas permanentemente generamos resultados, algunos de ellos satisfactorios, otros no tanto. Dejamos de lado la idea de éxito/fracaso, nos enfocamos en que si los resultados que obtenemos no son los que buscamos: reflexionamos y buscamos nuevas formas de ver la situación, y diseñamos las nuevas formas de actuar que nos acerquen a la meta. Esta dinámica, nos ayuda a entrenar nuevas formas de SER, de responder ante las circunstancias y de sostener el compromiso con lo que queremos que ocurra en nuestras vidas.

¿Quién puede ser coach?

Si hablamos de ser coach profesional, es requisito fundamental tener vocación de servicio y genuina intención de ayudar a otros a alcanzar su mejor versión.

Esto implica un profundo trabajo personal para cultivar la humildad y la compasión, desde un compromiso férreo para facilitar los procesos de aprendizaje de otras personas y estar dispuesto a que el brillo y el reconocimiento sea de otro: nuestro cliente. Esta forma de ser, no solo permite que otros generen resultados, sino que "contagia" una plataforma de valores y modos de convivencia que conectan con un espacio altruista y de contribución.

El coaching ocurre en la relación entre coach y cliente. Es clave que ambas personas logren sintonía, afinidad y puedan crear un espacio respetuoso y de confianza.

La especialización del coach también es un factor importante a la hora de elegir. Hay coaches con más foco puesto en el mundo organizacional, otros en el individual/personal. Las credenciales del coach también son una referencia y de allí la importancia de las certificaciones internacionales que dan parámetro de calidad y compromiso del coach.

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