El coaching y el ...

... diseño de la vida - Lic. Sergio Carrón, Psicólogo.»

Lic. Sergio Carrón, Psicólogo

“Amanece en África, la gacela se despierta y sabe que tiene que correr o será devorada por el león…

Amanece en África, el león se despierta y sabe que tiene que correr para alcanzar a la gacela, o morirá de hambre…

No importa si es león o gacela, cuando amanezca más vale que se ponga a correr para sobrevivir.”

Este cuento lo solía escuchar en las charlas de motivación, sobre todo de ventas, donde se animaba a estar en movimiento, a hacer y lograr las cosas. Siempre me pregunté si podemos comparar, tan fácilmente, el comportamiento humano con el animal.

Me cuestiono la posibilidad de que las gacelas se manifiesten en contra de tanto bullying por parte de los leones. Que se quejen, cerrando alguna ruta, hasta lograr que se cambien las condiciones en esa relación.

O que tal vez, algún grupo de leones, se declaren veganos y se manifiesten en contra de la salvaje forma de matar a las gacelas, además de hablar sobre los efectos nocivos de la carne dentro del sistema digestivo, y las bondades de los vegetales.

Quizás tengamos a un león (como “Simba”, de la película “El rey león”) cuyo dilema existencial sea: “Ser el rey de la selva o vivir en el Hakuna matata”.

Seguramente, habrá un momento donde los leones y las gacelas pidan a algún elefante mediador que los ayude a ponerse de acuerdo, en una relación más igualitaria…

Pero usted y yo sabemos que eso no va a pasar, ¿por qué?

Porque ni la gacela ni el león se harán ciertas preguntas:

  • ¿Qué y quién soy?
  • ¿Qué y quién quiero ser?
  • ¿Qué estoy haciendo y qué quiero hacer en y con mi vida?
El coaching y el diseño de la vida

Al final, todas estas preguntas nos transportan a una dimensión del pensamiento del ser humano, que es la “conciencia” de nuestra vida y de nuestros actos.

Los animales, aunque demuestren ciertos comportamientos inteligentes (las leonas, cazan con una estrategia de equipo; las gacelas corren en dirección al viento para que los predadores no las puedan oler; etc.), actúan guiados por el instinto, están programados para ser y hacer eso… y nada más.

En cambio, el hombre se hace ciertas preguntas que lo llevan a ser consciente de su existencia, sus acciones y su misión en el mundo.

Por eso, cuando la gente me dice: “yo nací así”, “esa es mi forma de ser”, “así soy yo, es mi carácter”, “así somos en mi familia”, “así somos en este país”... me pregunto, ¿son respuestas de un ser humano o de un león y de una gacela?

El coaching y el diseño de la vida

Si soy consciente de mi comportamiento, ¿lo puedo modificar o no?

Y también vale preguntarse, ¿no puedo o no quiero cambiar mi forma de ser?

Por supuesto, en la definición tradicional de la personalidad que nos da la psicología, se plantean aspectos heredados que hacen al temperamento, así como aspectos adquiridos que hacen al carácter. Es decir, hay cosas que traemos al nacer y cosas que vamos adquiriendo y aprendiendo del ambiente.

Pero insisto, cuando aquello que consideramos que es heredado y está en nuestro ADN, se convierte en comportamiento y somos conscientes de sus efectos, ¿podemos o no cambiarlo?

Si hay algo de mi comportamiento, de mi personalidad, que no me está ayudando en mi relacionamiento, ¿realmente no puedo hacer nada?, ¿no puedo modificarlo ni cambiarlo? Creo que tenemos ciertos aspectos de nuestra personalidad que son heredados, por lo cual tenemos comportamientos similares a los integrantes de nuestra familia. Pero que a diferencia del instinto animal, somos conscientes de esos comportamientos y podemos “elegir” qué hacer con los mismos.

Quizás, al leer esto algunos me digan que “no”, que “son así”, “siempre fueron así” y “no hay nada que hacer”…

Sin embargo, conozco a personas que aseguran ser de una manera, pero ese mismo comportamiento cambia cuando está con su jefe o con su pareja, frente a sus hijos o con amigos y familiares, etc. Lo cual me indica que, aunque hay un patrón de comportamiento, también hay una capacidad de elección.

Entonces, la pregunta sigue ahí: soy como soy porque... ¿nací así? o... ¿elijo ser así?

Mi opinión es que, al ser conscientes de nuestro comportamiento, tenemos la capacidad de hacer algo con el mismo.

Los invito a intentar cambiar aquellos aspectos que no ayudan a tener mejores relaciones, eligiendo el comportamiento que más les favorezca.

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