Cirugía estética...

... nasal - Dr. Julio Recalde - Cirugía Estética. Cel.: (0981)164-155 »

La cirugía estética de la nariz continúa siendo uno de los retos más importantes a los que se enfrenta el cirujano plástico, puesto que el resultado depende de varios factores, algunos de los cuales son de difícil predicción.

Cualquier cirugía de nariz empieza con una buena entrevista, en la que se estimula a que el paciente refiera cuáles son sus molestias estéticas, sus problemas funcionales y sus deseos con respecto al resultado final esperado. Este es un buen momento para derribar los mitos sobre la cirugía, puntualizar los defectos y las limitaciones en cuanto al resultado final, así como despejar las expectativas exageradas sobre el mismo.

Normalmente los pacientes que vienen con fotografías para ejemplificar sus aspiraciones, deben recibir una buena explicación al respecto, puesto que tienden a considerar que ellos pueden elegir el resultado que desean, sin tener en cuenta sus características faciales.

Durante la consulta se procede al examen físico del paciente, se puntualiza sobre el tipo de rostro (redondeado, alargado), sobre las asimetrías faciales, y sobre los puntos de la nariz que el paciente ha puntualizado como importantes; se hace un plan quirúrgico y se expone al paciente lo que se realizará.

Un punto de conflicto en este punto suele ser el paciente que exige un resultado, pero quiere limitar el procedimiento (“no quiero fracturas”). Es importante señalar al paciente que, si limita el tipo de procedimiento, también se puede limitar el resultado tanto funcional (respiratorio) como estético.

Se solicitan exámenes de rutina (electrocardiograma y laboratorio de la sangre) y especiales (radiografías o tomografías del área nasal), estos últimos pueden señalar algún problema respiratorio latente que se puede manifestar posteriormente a la cirugía.

Cirugía estética nasal

La cirugía se puede realizar bajo anestesia general o sedación y una anestesia local, siendo ésta última un complemento importante, pues reduce el uso de analgésicos y previene los sangrados.

La cirugía en sí puede ser a nariz abierta o cerrada, lo cual depende del plan quirúrgico y la experiencia del cirujano. Al finalizar la cirugía puede ser necesario el uso de fijaciones de yeso (o similares) y a veces el uso de espaciadores nasales, lo que puede llevar a dificultad respiratoria en el posoperatorio. Estas fijaciones se usan habitualmente por el término de una semana y los puntos externos (si los hay) se retiran también al cabo de una semana. Los puntos profundos son por lo general absorbibles y la gran mayoría de ellos caen para las dos semanas de posoperatorio.

Los resultados son rápidamente visibles en forma gruesa, pero los detalles pueden demorar hasta un año en hacerse visibles, todo esto dependiendo de la hinchazón en el posoperatorio y el tipo de piel que posea el paciente. Apurarse con un resultado puede llevar a desentendimientos en la relación médico/paciente y a producir daños innecesarios en una segunda cirugía muy apurada.

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