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... comida: La forma más saludable de ponerse bien físicamente - Lic. Adriana Vargas – Nutricionista »

Todas queremos lucir confiadas y cómodas con la ropa, pero si no lo logramos comenzamos a entrar en crisis y tomamos la decisión de ponernos las pilas, restringir y medir el proceso con la balanza. Pero esto, como está basado en reglas, lejos de funcionar lo que hace es aumentar la ansiedad y disminuir el autocontrol.

ESA NO ES LA FORMA DE PONERSE BIEN FÍSICAMENTE, ni siquiera está justificado si llegamos supuestamente al cuerpo o al número ideal; no vale la pena ocupar tanto espacio y tiempo de nuestras vidas con pensamientos de lo que vamos a comer, de lo que dejamos de comer, con culpa, interfiriendo nuestra vida social; son costos muy altos que no lo valen porque, en definitiva, ¿qué tan feliz, tranquilla y liberada está llegando de esta forma?

Qué pasa cuando estamos dentro del todo o nada:

La teoría sobre la restricción alimentaria, describe o explica qué pasa cuando una persona “sale de la dieta”.

1-El efecto que más se da: los dietantes tienden a evaluar sus éxitos o fracasos con respecto a la alimentación día a día. El éxito es haber pasado el día sin haber “salido” ni una sola vez de la dieta. Incluso, solamente pensando en salir de la dieta es suficiente para desencadenar el consumo de más alimentos, independientemente de los niveles de hambre o saciedad.

2-Percepción: las personas con sensación de restricción probablemente comen en exceso, incluso si sólo perciben que han violado una de sus reglas alimenticias.

3-Anticipación a la prohibición: un estudio sobre los amantes de los chocolates mostró que una restricción de chocolate para estos, impuesta por tres semanas, desencadenaba un incremento en su consumo antes y después del período de restricción. Para muchos, el solo hecho de saber que otra dieta comienza, es un desencadenante de sobrealimentación. En consecuencia, las personas que se restringen realmente no terminan comiendo menos comida en general.

4-La ironía de la supresión de los pensamientos: un estudio muestra que tratar de suprimir los pensamientos es absolutamente ineficiente, inclusive es contraproducente. Ayudando a asegurar el pensamiento que uno había esperado evitar.

5-El fenómeno de la fruta prohibida: no coman la fruta roja. El encanto de la fruta prohibida es altísimo también en los dietantes. En un estudio muy ingenioso se les dijo a un grupo de niños que no podían comer los chocolates revestidos rojos, pero si podían todos los amarillos que quisieran (mismo caramelo, diferente color). Adivinen ¿quiénes tuvieron más atención y fueron más consumidos? Sí, los rojos. La restricción hace que el chico coma más el alimento prohibido y se desconecte más de su cuerpo y sus necesidades.

Buena relación con la comida: /La forma más saludable de ponerse bien físicamente Hacer las paces con la comida

Es fundamental, ya que debe aprender a comer lo que desea en conexión a sus señales de hambre y saciedad.







Cuando esto comienza a ocurrir le permite:

  • Realmente disfrutar de lo que está comiendo.
  • Cuando la comida no está prohibida, se acaba el “como ahora o nunca”, o el efecto oportunista.

Cuando no hay restricción puede identificar: ¿Tengo ganas de saborear esta comida? ¿Me gustaría experimentar lo que esta comida va a producir en mi cuerpo?

La comida es altamente placentera, nos hace socializar; está culturalmente incrustada y tenemos la capacidad de experimentar el placer de comer a través de todos los sentidos. Cuando hacemos dieta nos negamos parte de aspectos muy importantes en lo psicológico, lo cultural y lo sensorial.

Las dietas tienen fecha de vencimiento

Tenemos que platearnos qué es lo que nos importa y si lo que comenzamos es algo que podríamos implementar a lo largo de la vida.

Las dietas vienen con una fecha de vencimiento, porque generalmente se basan en los resultados: el peso deseado, el porcentaje de grasa corporal, el tamaño de la ropa. Estos procesos implican reglas (comer por horarios, condicionar ciertos alimentos, hacer ejercicios para compensar) y estas hacen que nos desconectemos de lo que el cuerpo necesita. Tratar de poner en práctica estas reglas nos lleva muchas veces a un lugar de todo o nada, muy rígido y nada flexible, basado en fuerza de voluntad.

Normalmente, las dietas no funcionan a largo plazo porque no son tenidas en cuenta las necesidades físicas, emocionales y sociales. El hambre aumenta en respuesta a no comer lo suficiente, la restricción conduce a sentimientos de privación, las necesidades emocionales no satisfechas se intensifican y los cuerpos cansados se lastiman o enferman. Desviar el enfoque de las metas numéricas crea espacio para volver a conectarse con las señales naturales de su cuerpo, pasará de: “¿esto me ayudará a perder peso?” a “¿qué necesito realmente ahora?”

Es posible que descubra que no siempre es lo mismo cuando se da PERMISO para comer conscientemente y con disfrute, increíblemente la ansiedad disminuye, no deja facturas pendientes de pago, y el comer en exceso deja de tener sentido. De repente, puede comer con moderación.

Cuando se prohibe comer algo en particular, estos alimentos empiezan a aparecer hasta en sus sueños, se empieza a mezclar con lo emocional y la comida comienza a ocupar un lugar más importante del que debería. Empieza a pensar en ella de una manera poco saludable. He allí la importancia de aprender a comer con consciencia, trabajar la autoregulación, sin prohibiciones. No aspiremos a "comer perfecto", esto es contraproducente.

Tenemos que dejar de pensar en la comida como "buena" o "mala" o "mi dieta comienza mañana" para que su relación con la comida mejore notablemente.

No hay dudas. Teniendo en cuenta todo lo mencionado, hacer dieta es agotador, estresante y difícil de mantener. Particularmente no creo que haya comidas buenas o malas, o comidas de dieta o no dieta, en todo caso, puede haber comida saludable y algunas menos saludables, la comida es moralmente neutra.
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