Bronquiolitis

Dra. Soraya Araya – Pediatra infectóloga »

La bronquiolitis es una infección de los pulmones y del aparato respiratorio del niño, por lo general menor de 2 años, que puede ser causada por varias clases de virus. El más frecuente es el denominado Virus Respiratorio Sincitial (VRS), también denominado "Virus de los bebés”, que genera el 80% de las hospitalizaciones de causa respiratoria en los niños.

Principales factores de riesgo

Existen factores que se relacionan con la gravedad de la enfermedad, entre los cuales el más importante es la edad. Los lactantes menores de 3 meses son los que tienen más riesgo de hospitalización y de entre ellos, los prematuros, posiblemente porque sus bronquios son muy estrechos todavía.

Otros factores de riesgo son: ausencia de lactancia materna, exposición al humo del cigarrillo, asistencia a guardería infantil.

Síntomas de la bronquiolitis

La enfermedad suele comenzar con los síntomas de un resfriado: obstrucción de la nariz por mucosidad, algo de tos durante 2 a 3 días, y a veces fiebre. Luego, es probable que el niño se estacione (no empeorando) o bien que comience a toser más, a respirar mas deprisa y con dificultad, a tener la respiración ruidosa, con sibilancias o un sonido más grave o de burbujeo. Todo esto ocurre porque sus bronquios están obstruidos por la inflamación y por el moco que segrega la propia enfermedad.

Bronquiolitis

El proceso acostumbra a durar alrededor de una semana, pero es a partir del segundo o tercer día cuando puede acontecer el empeoramiento.

Síntomas de alarma o empeoramiento de la bronquiolitis

  • Deshidratación por la falta de apetito o los vómitos, y los pañales están más secos de lo normal.
  • Somnolencia en el niño, más de lo normal.
  • La piel del niño se torna de color morado; especialmente alrededor de los labios o en las yemas de los dedos.
  • Fatiga que se presenta con las tomas de leche, y el niño casi no come.
  • El niño respira cada vez más deprisa, se le marcan las costillas, mueve mucho el abdomen, se le hunde el pecho o deja de respirar durante segundos.
  • Su hijo padece una enfermedad de corazón o fue prematuro, contacte con el médico cuando aparezcan los primeros síntomas.

Prevención

El virus se transmite de una persona enferma a otra por el contacto directo con las manos contaminadas con secreciones nasales o al toser o estornudar.

Por lo tanto, la mejor forma de evitar la propagación de los virus que pueden provocar una bronquiolitis, consiste en: lavarse las manos con frecuencia.

Se debe mantener a los bebés lejos de personas resfriadas o con tos, y del humo del tabaco.

Mantener la lactancia materna.

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