Blefaroplastia, ...

... un cambio en la mirada - Dr. Celso Augusto Aldana – Esp. en Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva »

La blefaroplastia es la cirugía estética de los párpados, destinada a suprimir los defectos hereditarios o cambios consecuentes al envejecimiento. Es de una de las intervenciones estéticas más comunes y debe ser practicada por un cirujano competente y entrenado, quien tendrá la suficiente cautela para proteger los elementos nobles presentes en esa región facial, especialmente en los ojos. Esta intervención puede interesar a los párpados superiores, inferiores o a los cuatro párpados a la vez.

Objetivo de la blefaroplastia

La blefaroplastia puede ser realizada aisladamente o asociarse a otra cirugía estética del rostro (lifting frontal, temporal, cervicofacial), o a un procedimiento médico–quirúrgico (peeling, dermoabrasión). Estos actos pueden ser realizados en el curso de la misma intervención o en un segundo tiempo operatorio. La blefaroplastia tiene como objetivo corregir los signos del envejecimiento (que se encuentran a nivel de los párpados) y de reemplazar el aspecto de “fatiga” de la mirada por una apariencia más descansada y relajada.

Defectos más comunes de los párpados

Los defectos palpebrales más comunes son: párpados superiores pesados y caídos, con un exceso de piel y un pliegue más o menos marcado; párpados inferiores caídos, redundantes, con pequeñas estrías horizontales consecutivas a una distención cutánea; hernias de grasa, responsables de “bolsas” a nivel de los párpados.

La cirugía tiende a corregir estos defectos de manera duradera, suprimiendo quirúrgicamente los excesos cutáneos y musculares, así como las protrusiones grasosas, preservando las funciones esenciales de los párpados.

Alteraciones que no corrige la blefaroplastia clásica

Es de notar que otras alteraciones pueden estar presentes, pero cuyo tratamiento es posible únicamente utilizando técnicas más complejas que una simple blefaroplastia clásica, o recurriendo a procedimientos quirúrgicos complementarios. Por ejemplo, la simple blefaroplastia no soluciona la caída de la frente, cejas caídas, arrugas frontales entre las cejas, las patas de gallo en la porción externa de las órbitas, así como pequeñas imperfecciones cutáneas (cicatrices, manchas, etc.). La blefaroplastia modifica muy poco las ojeras, que usualmente son rasgos individuales o familiares. La blefaroplastia no transformará totalmente el aspecto del rostro a un patrón ideal, ni podrá cambiar el trato que la gente tiene hacia usted, pero puede mejorar la apariencia y confianza en usted mismo.

Blefaroplastia, un cambio en la mirada

Candidatos a la blefaroplastia

La cirugía, tanto en la mujer como en el hombre, está indicada con frecuencia en pacientes con 40 años de edad o más. Sin embargo a veces está destinada a personas más jóvenes, cuando los defectos son constitucionales (factores hereditarios) y no ligados a la edad, como es el caso de ciertas “bolsas grasosas”. Los mejores candidatos para la cirugía del párpado son aquellas personas físicamente saludables, psicológicamente estables y con ideas realistas en sus expectativas.

Resultado de la blefaroplastia

Es necesario esperar 3 a 6 meses para apreciar el resultado, es el tiempo en que los tejidos se suavizan y las cicatrices presentan mejor aspecto.

La cirugía habrá permitido la corrección del relajamiento de la piel, así como el tratamiento de las bolsas de grasa, mejorando el aspecto de vejez y fatiga en la mirada.

Los resultados son duraderos. La ablación de las bolsas grasosas son prácticamente definitivas, pues generalmente éstas no recidivan. La piel en cambio continúa su proceso de envejecimiento y la laxitud, a largo plazo, puede reproducir los pliegues de los párpados. Aun así, es raro requerir una nueva blefaroplastia antes de los 10 años subsiguientes.

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