Balón intragástrico

... para casos de obesidad - Dr. Carmelo Blasco – Gastroenterólogo y Endoscopista »

El balón intragástrico (BIG) consiste en la colocación por vía endoscópica de un balón de silicona, cargado de solución salina a fin de conseguir una disminución de la sensación de hambre y aumentar la de saciedad tras la ingesta y, así, cambiar el hábito alimentario en pacientes con obesidad moderada y en pacientes con obesidad severa, como paso previo a la cirugía bariátrica con la intención de disminuir el riesgo quirúrgico.

Colocación y extracción del balón intragástrico

Se coloca el balón intragástrico según procedimiento estándar, con el paciente bajo sedación. Se realiza exploración previa endoscópica. Si no existe contraindicación a la colocación, se procede a implantar el balón intragástrico.

La extracción del balón intragástrico se realiza en quirófano ambulatorio con intubación endotraqueal del paciente, para evitar riesgos de broncoaspiración y obstrucción de la vía respiratoria.

Seguimiento luego del procedimiento

La colocación del balón intragástrico requiere un soporte nutricional adecuado, para favorecer la pérdida de peso, facilitar el mantenimiento del peso perdido y disminuir las posibles complicaciones asociadas a la intervención.

Se programan visitas de soporte nutricional,de educación y refuerzo de hábitos alimentarios, además de las necesarias visitas de control del peso. Todo el proceso (anterior y posterior a la cirugía) es supervisado por un equipo médico multidisciplinario formado por digestólogos, endocrinólogos, nutricionistas y psicólogos, que se encargan de mantener la motivación de los pacientes, para que se centren en la labor de alcanzar y mantener los objetivos marcados de pérdida de peso.

Contraindicaciones

  • Cirugía gástrica previa.
  • Dependencia de drogas o alcohol.
  • Úlcera gástrica o duodenal en fase activa.
  • Uso de anticoagulantes.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Hernia hiatal de 5 cm.
Balón intragástrico para casos de la obesidad

Riesgos de la cirugía

Los riesgos son mínimos, debido a la evaluación previa del paciente. Existen algunas complicaciones, como úlceras gástricas y la migración del balón hacia las regiones distales del intestino delgado. En estos casos, la cirugía para extraer el balón es obligatoria, debido a que puede ocasionar un cuadro de obstrucción intestinal.

Pronóstico de éxito

El éxito del balón intragástrico consiste en seleccionar adecuadamente a los pacientes, previa evaluación por psicólogos y nutricionistas.

El promedio de pérdida de peso en la mayoría de los casos es de 20 a 25 kg. Sin embargo, el cuidado posextracción debería ser riguroso, por la alta tasa de recidiva. Es decir, estos pacientes vuelven a recuperar su peso original, excepto que continúen sin controles de sus hábitos alimenticios. A los pacientes que no responden a este tipo de tratamiento debería recomendárseles la cirugía bariátrica.

Seguinos en Facebook

revista