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Dra. Cynthia Brizuela

El analfabetismo es una problemática que denuncia problemas estructurales sociales, no sólo educativos. La población indígena, los pobres rurales y las mujeres son quienes sufren los mayores niveles de analfabetismo en Paraguay. Los procesos de alfabetización efectivos son una deuda histórica del Estado paraguayo con sus sectores más excluidos.

Estadísticas

En el año 2013, según la “Encuesta permanente de hogares” de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC), la población de 15 y más años de edad que declaraba saber leer y escribir era del 94,6%, frente al 5,3% que declaraba no hacerlo. La misma fuente indica que el analfabetismo en los jóvenes de 15 a 24 años de edad es del 1,1%. El analfabetismo se concentra en poblaciones adultas y constituye un déficit que se arrastra de generaciones pasadas.

El índice de adolescentes con discapacidad analfabetos o analfabetos funcionales es considerado alto, teniendo en cuenta que se dan cotidianamente las barreras programáticas y metodológicas.

Las brechas en relación al analfabetismo se perciben también cuando se analizan las estadísticas por sexo. En 2013 la tasa de analfabetismo en mujeres fue del 6,1 frente al 4,6 de varones, cifra que se pronuncia al analizar la población urbana y rural: el 10,2 es la tasa de analfabetas mujeres rurales, frente al 7,7 de varones.

Según el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC, 2017), el promedio de años de estudio de la población indígena es de 3 años, frente a los 8 de la población no indígena de 15 y más años de edad. Los niños y niñas nativos, en general, apenas completan el tercer grado de la educación escolar básica.

Del total de niños, niñas y adolescentes que no asiste a una institución educativa, el 62,4% corresponde al área rural, frente al 37,6% del área urbana, lo que refuerza los datos en torno a la grave inequidad que sufre la zona rural en términos educativos.

Calidad de la educación

En cuanto a la calidad de la educación, un conjunto de factores subyace a los problemas de eficiencia interna y de logros de aprendizaje, como el bajo nivel de desempeño de docentes, la insuficiente disponibilidad de recursos pedagógicos y didácticos, la falta de pertinencia del currículo y la debilidad de la gestión educativa. La situación educativa descrita nos muestra una realidad preocupante: muchos niños, niñas y adolescentes no acceden a la escuela o no permanecen en ella lo suficiente, los aprendizajes logrados son escasos, numerosos estudiantes no logran el mínimo esperado en términos de rendimiento escolar.

Además, existen importantes desigualdades en el acceso y el logro educativo de diferentes grupos socioeconómicos y culturales, lo que indica la persistencia de inequidades y de mecanismos de discriminación en el sistema educativo.

Analfabetismo en Paraguay, todavía tarea pendiente Las barreras para el cumplimiento del derecho a la educación en Paraguay

Las barreras para el cumplimiento del derecho a la educación en Paraguay son muchas. El cumplimiento del derecho a la educación no depende solo de la escuela o del sistema educativo. Existe una serie de condicionantes económicos, sociales y culturales que limitan el acceso y la permanencia en la escuela, y además restringen las posibilidades reales de aprendizaje y desarrollo personal que se esperan que un niño, niña o adolescente logre a partir de su experiencia escolar, como la situación de pobreza y pobreza extrema de un sector importante de la población, la falta de detección y atención oportuna a la discapacidad, el trabajo infantil, las asimetrías entre las zonas urbanas y rurales y la pertenencia a minorías étnicas.

Necesitamos todos recordar que la educación es un bien público y es la base para el desarrollo humano y socioeconómico sostenible de un país.

Invertir en la educación es invertir en la mejoría de la sociedad en general: una sociedad en la que cada uno logra ser consciente de sus derechos y de sus obligaciones. La educación genera energía creativa y transforma sociedades.

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