Ampliando la mirada ...

Lic. Sergio Carron – Psicólogo, Senior Coach Ontológico »

Una pareja se muda de casa; en los primeros días la mujer observa por la ventana de su dormitorio, que daba al tendedero de la vecina, y le comenta al esposo…

- ¡Qué sucias las sábanas de la vecina! ¿por qué no se esforzará más?.

Y así, en otras ocasiones, al observar por la ventana, el mismo comentario: “que las sábanas estaban sucias”.

Hasta que un día, con sorpresa exclama:

- Al fin lavó sus sábanas… - porque las mismas lucían muy limpias.
A lo que el esposo respondió:

- No. Mi amor, yo lavé las ventanas…

Este relato es interesante y tiene que ver con algo que se plantea en el Coaching Ontológico, que es la “Teoría del Observador”, que dice que “no vemos la realidad (el mundo) como es, sino como somos”.

La realidad (el mundo) son las sábanas… Nosotros somos las ventanas…
Vemos y percibimos el “afuera” mediante nuestros sentidos que están “dentro”.
Como diría otra frase: “Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.

Ampliando la mirada

Al leer esto, muchos dirán: ¿entonces no existe la realidad, ni la verdad o la mentira?
Y es una buena pregunta…

Mis respuestas:

- La realidad existe independientemente de nosotros, y nosotros la percibimos a través de nuestros sentidos, pero esta percepción (como si fuesen nuestros cristales) modifican el qué y cómo percibimos esa realidad. Es así que un día nublado (realidad, es algo que existe) es motivante para algunos y deprimente para otros (percepción personal).

- Con respecto a la verdad o mentira, creo que eso es relativo. Me dirán que no, que la verdad es única, que la verdad nos hará libres, que la mentira es mala y sobre eso no se puede relativizar… estoy de acuerdo, sólo denme un poco de tiempo para explicar lo siguiente: la verdad y la mentira (según el contexto de la frase) no depende de la realidad de lo que ocurre, sino de la percepción e interpretación de cada uno (y aquí se puede incluir el contexto social o cultural). Para mí “es verdad” que mentir es malo, pero si al mentir evito un “mal mayor” no es tan malo y puede llegar a ser bueno. Para nuestra sociedad es “verdad” que un hombre debe ser fiel a una mujer y viceversa, pero para otros pueblos es “verdad” que el hombre puede tener varias esposas.

Esto, según mi parecer, nos desafía a asumir que mi mirada, mi percepción, mi manera de interpretar el mundo es una de miles maneras y eso está bien, y que las demás maneras son tan válidas como la mía.

¿Cuántas discusiones nos desgastan porque deseamos imponer “nuestras miradas o interpretaciones”?¿Cuánto me enriquecería incluir otras miradas en mi análisis, en mi percepción, en mi interpretación de la realidad?.

Para llegar a esto implica reconocer, con humildad, que no tengo “la” verdad, sino “mi” verdad y que el intercambio con los demás podría ser una manera de “ampliar mi mirada” sobre la realidad.

¿Cómo hacer esto?. Quizás, uno de los caminos, es el planteado por Edward de Bono, en su libro “Aprender a Pensar”, que nos ayuda a diferenciar entre el pensamiento “convergente” (hay una sola respuesta o una sola es correcta, las cosas son blanco o negro, bueno o malo, etc.) y el pensamiento “divergente” (varias respuestas, varios puntos de vista, etc.).

Y nos plantea lo siguiente, frente a una situación, en ocasiones, nos estancamos en un pensamiento convergente e intentamos imponer “nuestra” respuesta. Hablamos de bueno – malo, correcto – errado, cierto – incorrecto, positivo – negativo, etc., y al hacerlo así polarizamos nuestras posiciones.

Para salir de ese estancamiento debemos “ampliar” nuestra mirada, buscando más de una respuesta (aunque sea la mía)… ¿Cómo hacerlo?. Una de las posibilidades es una herramienta del pensamiento llamada PNI (Positivo – Negativo – Interesante).

Al analizar un tema o situación, hagamos un listado de todas las cosas positivas que tiene la situación que estamos analizando, luego un listado de todas las cosas negativas y, por último, todo aquello que, sin ser positivo o negativo, puede ser interesante. Esto nos permitirá identificar aspectos, miradas, ángulos, de ciertos temas que antes no teníamos y que no hubiésemos tenido si no dejáramos “nuestra” verdad pasando a “AMPLIAR NUESTRA MIRADA”…

Vale la pena intentarlo.

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