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Lic. Carolina Sosky - Nutricionista

Es sabido que la pandemia de coronavirus a nivel mundial se está expandiendo cada vez más. Es difícil imaginar que de aquí a algunos meses algunas personas de nuestro entorno podrían estar infectadas, es por eso que debemos estar preparados en lo que respecta a cuidados y a conocer el tipo de alimentación eficaz para estos pacientes, teniendo en cuenta que, en ningún caso, la alimentación de por sí evita o cura la infección por coronavirus o cualquier otro virus.

Actualmente, no existe un tratamiento nutricional específico frente al COVID -19. En general, las pautas de alimentación serán dirigidas a paliar los síntomas generados por la fiebre y los problemas respiratorios, asegurando una adecuada hidratación. A continuación, pasaremos a detallar un consenso en cuanto a las recomendaciones alimentarias y de nutrición a seguir en pacientes con COVID-19 que presentan sintomatología leve y en domicilio, así como también para pacientes en estado crítico que requieran hospitalización, todas estas recomendaciones fueron desarrolladas por las diferentes sociedades de nutrición a nivel mundial.

Estado nutricional de los pacientes con Covid-19 positivo

Son pacientes de riesgo nutricional con altos requerimientos por la situación inflamatoria aguda grave y la dificultad para cubrirlos por tener poco apetito y problemas en la alimentación. Desde el inicio de la enfermedad se recomienda una dieta de alta densidad nutricional, con suplementos proteicos de ser necesario, en el desayuno y merienda, o incluso en cada comida. Si no se cubren los requerimientos a pesar de la suplementación nutricional, se recomienda una nutrición enteral complementaria a la oral o completa con los requerimientos que se detallan a continuación.

Algunas recomendaciones

Se dirigen a toda la población y también a personas afectadas por la COVID-19 con sintomatología leve y/o asintomática:

-Mantener una buena hidratación: la ingesta de líquidos es primordial y se debe garantizar el consumo de agua a demanda (según la sensación de sed) o incluso sin dicha sensación en persona mayores, garantizando al menos 1,8 litros de líquido al día, prefiriendo siempre el agua como fuente de hidratación.

ALIMENTACIÓN PARA PACIENTES CON COVID-19 -Tomar al menos 5 porciones de frutas y verduras al día: garantizar un consumo de al menos 3 raciones de frutas al día y 2 de hortalizas es un objetivo a cumplir para toda la población, y por supuesto, también para las personas con COVID-19 con sintomatología leve en el domicilio.

-Elegir el consumo de productos integrales y legumbres: se recomienda elegir cereales integrales procedentes de granos enteros (pan integral, pasta integral, arroz integral), y legumbres guisadas o estofadas, tratando de cocinar estos alimentos con verduras.

- En caso de consumir lácteos, elegir aquellos bajos en grasa: en especial cuando se trata de yogur, ya que contiene una cantidad importante de azúcar añadido. En pacientes con esta enfermedad se sugiere limitar al mínimo la ingesta de azúcar.

-Consumo moderado de alimentos de origen animal: el consumo de carnes debe ser de 3 a 4 veces a la semana, máximo 1 vez a la semana carne roja (carne vacuna), y las magras de otros animales como cordero o cerdo, eligiendo preferentemente las carnes de aves (pollo, pavo, etc.), pescados (2 a 3 veces a la semana), y evitando el consumo de embutidos, fiambres y carnes grasas de cualquier animal. El consumo de huevos (3 a 4 veces a la semana) y quesos, debe realizarse en el marco de una alimentación saludable.

- Elegir el consumo de frutos secos, semillas y aceite de oliva: el aceite de oliva, los frutos secos (almendras, nueces, etc.) y las semillas (girasol, calabaza, etc.) también son una excelente opción siempre que sean naturales o tostados evitando los frutos secos fritos, endulzados y con sal agregada.

-Evitar los alimentos precocidos y la comida rápida: el consumo de alimentos precocidos y la comida rápida (pizzas, hamburguesas, etc.) no son recomendados en una alimentación saludable, y en particular para los niños. Debido a su elevada densidad energética (por su elevado contenido en grasas y/o azúcares), su consumo no está recomendado en general, y por lo tanto, tampoco en períodos de aislamiento o cuarentena domiciliaria; debido a que pueden aumentar el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad y otras patologías asociadas. La disminución de ejercicio físico, las conductas sedentarias durante el confinamiento y una dieta insana podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha emitido recomendaciones de precaución que incluyen consejos sobre el seguimiento de buenas prácticas de higiene durante la manipulación y preparación de alimentos, como lavarse las manos, cocinar suficiente la carne y pescado, y evitar la posible contaminación cruzada entre alimentos cocinados y no cocinados.

Estas medidas deben de extenderse por precaución a la manipulación de los alimentos envasados o empaquetados, ya que el virus que causa COVID-19 posiblemente pueda llegar a sobrevivir en superficies u objetos, en especial las superficies plásticas.

Otro tema a tener en cuenta es evitar la compra exagerada de alimentos, ya que si lo hace, puede que otras personas no encuentren lo que necesitan, y además, posiblemente contribuiremos al desperdicio de alimentos, un tema de gran preocupación a nivel mundial.

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