Alimentación para ...

... hipertensos en verano - Dr. Jorge Vacante – Médico de familia y Nutricionista »

La hipertensión es una enfermedad de la pared arterial, que se caracteriza por importantes cambios en la estructura arterial (tenemos la edad de nuestras arterias).

En la mayoría de los pacientes (90%) su hipertensión es esencial o primaria (no se conoce las causas); varios factores se relacionan: herencia, sedentarismo, alcohol, sensibilidad al sodio.

Sólo el 10% es secundaria a:

  • Enfermedades del riñon.
  • Glándulas suprarrenales.
  • Farmacológico: corticoides, antiinflamatorios, anticonceptivos, etc.

A pesar del conocimiento de los efectos beneficiosos del tratamiento de la hipertensión arterial, aún sigue siendo muy actual la llamada "Regla de las mitades".

Fue anunciada en la década del '70 y dice que "la mitad de los hipertensos no son detectados, la mitad de quienes son detectados no son tratados y la mitad de quienes son tratados no están adecuadamente controlados".

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO

Está ganando difusión la indicación de tratamientos NO farmacológicos a la mayoría de los pacientes como tratamiento inicial, por lo menos durante un período de 3 a 6 meses después de detectada la hipertensión.

La reducción de peso, la restricción de la sal, disminución del consumo de alcohol y el aumento de la actividad física; producen efectos beneficiosos sobre la presión arterial, por lo que deben ser indicados y alentados.

Alimentación para hipertensos en verano

Reducción de peso

La reducción de peso es la intervención no farmacológica más efectiva en los individuos obesos o con sobrepeso.

La reducción de sólo 3 kg, produce una caída de 7 y 4 mmHg de la presión; mientras que la reducción de 12 kg, produce una caída de 21/13 mmHg en la sistólica y diastólica respectivamente.

Restricción de sodio

Se puede lograr sólo evitando la sal de mesa y alimentos muy salados como: embutidos, conservas, comidas rápidas (en especial las hamburguesas) y quesos maduros. Se sugiere utilizar: pimienta, vinagre y ajo.

En el verano, al sudar, perdemos agua y sal; por lo tanto debemos ingerir agua mineral para mantener un aporte equivalente de agua y sal.

Cuando se pierde sal y agua en demasía en los días muy calurosos, por la transpiración, se potencia en forma marcada la acción inhibitoria de los fármacos, lo cual produce un marcado descenso de la presión arterial. Pero no debe reducirse la medicación y sí consultar a su médico de cabecera.

Mantenimiento del potasio

Mantener el potasio preferentemente con fuentes alimentarias: frutas, vegetales, productos hipograsos y sustitutos de la sal, en pacientes que reciben diuréticos.

La mejor dieta para los pacientes hipertensos debe ser pobre en sodio y grasas; rica en potasio, fibras, vegetales y frutas.

Muchos pacientes hipertensos creen que con sólo dejar de agregar sal a las comidas es suficiente. Refieren "como sin sal", pero NO tienen en cuenta la "sal invisible"; es decir, aquella que está en los alimentos o productos alimentarios, y suelen excederse con el consumo de sodio.

Restricción del alcohol

La asociación entre el consumo de alcohol y la hipertensión arterial está bien documentada. El exceso de alcohol incrementa las cifras de la presión arterial.

Actividad física

El ejercicio aeróbico regular (caminar, hacer jogging, bicicleta, nadar, bailar, o inclusive ciertas tareas de jardinería) puede reducir 10 mmHg la presión arterial sistólica en hipertensos y además, facilitar la disminución de peso.

Debe aconsejarse el incremento gradual de la actividad física aeróbica, por lo menos 30 minutos diarios, 3 a 4 veces por semana.

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