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... enfermedades degenerativas (Parte II): Mal de Alzheimer - Dr. Jorge Vacante - Nutricionista
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Dr. Jorge Vacante - Nutricionista  Dirección: Avda. Boggiani 6198 esq. R.I.5 Gral. Díaz. Teléfono: (021) 664-044

La alimentación debe ser equilibrada. No es nada fácil la hora de la comida en pacientes con la enfermedad de alzheimer. Pero sí es importante que reciban una buena alimentación, ya que una mala nutrición puede acelerar el deterioro cognitivo.

Tener presente que si la alimentación no es completa y equilibrada, aparecen trastornos vitamínicos que contribuyen a la demencia, o que impiden la eficacia de los fàrmacos utilizados.

La Alzheimer's Fundation of America, de EE.UU., señala puntos útiles para la prevención y tratamiento de esta enfermedad.

Es necesario recortar la ingesta de las grasas saturadas y trans

-Especialmente las de origen animal, como las carnes rojas.

-La dieta "ideal", es la que tendría un 20% de grasas buenas (aceite de oliva, girasol, soja o cártamo), aguacate.

-Un 40% de proteínas: carnes magras, pollo, pescado y productos lácteos con bajo contenido graso.

-Un 40 % de carbohidatos complejos: verduras de colores intensos y oscuros, frutas, legumbres, avena, salvado, arroz integral, cebada.

Con esto se reducen los radicales libres y aumentan los antioxidantes. Las vitaminas C, E, el ácido fólico, fosfatidilserina y el omega 3 y 6, son algunos suplementos convenientes.

Buena ingestión de líquidos

Recordar que el 90% del cerebro está compuesto por agua. Una deshidratación leve (un descenso de un 2% de agua en el organismo ocasiona pérdida transitoria de la memoria). Es imprescindible beber no menos de 8 vasos al día.

Alimentación en enfermedades degenerativas (Parte II): Mal de Alzheimer

La dieta debe ser balanceada, con mayor aporte de verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales, y consumo de carnes blancas y pescado; alimentos imprescindibles para la formación de neuronas nuevas y sanas.

Debemos recordar que los alimentos que son dañinos para el corazón, lo son también para el cerebro. Una dieta hipocalórica activa los mecanismos que permiten que las neuronas vivan más tiempo.

La actividad física permanente

Puede reducir hasta un 50% el riesgo de alzheimer, es útil y se debe realizar durante unos 30 minutos diarios.

Leer, escribir, los juegos de mesa y los crucigramas, pueden reducir mucho las probabilidades de desarrollar la enfermedad.

Dificultades

Los pacientes con mal de Alzheimer presentan muchas dificultades. En ocasiones, se olvidan de comer, o son negativos para ciertos alimentos o se niegan a comer.

También se presentan ciertos trastornos en la manipulación, lo que les provoca dificultades para comer solos, al no saber utilizar los cubiertos.

Pueden aparecer trastornos en la deglución, lo cual obligará a modificar la alimentación.

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