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... las personas intolerantes a la lactosa - Lic. Betharram Scarone Casco – Nutricionista »

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad de digerir, sin molestias, cantidades normales de lactosa, el azúcar de la leche. Son los síntomas que aparecen después de una ingesta de leche mayor de la que tolera. Su organismo tiene una baja cantidad de “lactasa”, encima que hace digestible la lactosa.

Los síntomas se producen cuando la lactosa no absorbida en el intestino delgado (donde se absorben la mayoría de los nutrientes), llega al colon donde es fermentada por las bacterias intestinales produciendo: flatulencia, hinchazón, cólicos; y en personas con muy baja tolerancia o después de ingerir grandes cantidades de lactosa: diarrea. Los nutricionistas podemos ayudar con una dieta adaptada a sus necesidades y a su estilo de vida.

¿Debemos evitar el consumo de productos lácteos?

Desde el punto de vista nutricional, no es recomendable eliminar el consumo. Los lácteos son los alimentos más concentrados en calcio. Una persona adulta necesita 1000-1500 mg de calcio para mantener un correcto estado de salud ósea. La ingesta de calcio a edades tempranas, especialmente en niñas, aporta protección adicional frente la osteoporosis después de la menopausia. Las personas que tienen molestias digestivas con la leche y otros lácteos disminuyen su consumo, pero el consumo de lácteos produce una adaptación del organismo aumentando en cierta medida la tolerancia a los mismos.

Podemos entonces buscar la forma de eliminar los síntomas molestos del consumo de lácteos, buscar los lácteos tolerados y consumirlos dentro de una alimentación variada para mantener un correcto estado de salud.

Alimentación de las personas intolerantes a la lactosa

¿Cómo consumir lácteos y evitar las molestias digestivas?

Lo que menos se tolera son cantidades altas después de una comida, más de 12 gramos de lactosa, lo que equivale a un vaso de leche. Hemos de pensar que el intolerante a la lactosa tolera una cierta cantidad por lo que una forma de disminuir los síntomas es repartir (fraccionar) el consumo de lactosa durante el día y reducir la ración a un tamaño que toleremos.

Los lácteos no fermentados contienen más cantidad de lactosa y por esto su consumo debe ser menor. Contienen lactosa las leches de mamíferos como: vaca, cabra, oveja, entre otras. La leche en polvo, evaporada, condensada o concentrada, contienen más lactosa.

La leche sin lactosa

Uno de los avances más positivos de la tecnología alimentaria es la fabricación de leche sin lactosa.

  • ¿Puede tomar un intolerante a la lactosa un vaso entero de leche sin lactosa? Sí.
  • ¿Va a tener síntomas negativos como dolor abdominal o acidez? No.
  • ¿Por qué puedo estar seguro de esto? Porque la lactosa ya no está presente en la leche, está desdoblada en sus dos azúcares simples: la galactosa y la glucosa. Estos azúcares le dan a la leche sin lactosa un ligero sabor dulce.
  • ¿Cuáles son los beneficios de la leche sin lactosa? Nos permite un consumo regular de leche para garantizar un buen estado nutricional y un buen aporte de calcio en nuestra dieta. Elimina los síntomas asociados al consumo de leche en las personas que no toleran bien la lactosa.

Consumo de yogur y quesos

El yogur se tolera mejor porque la fermentación reduce la lactosa a la mitad y, además, los cultivos de bacterias que se utilizan en la fermentación, ayudan a fermentar la lactosa presente. Si tenemos una intolerancia alta, también existen yogures sin lactosa en el mercado.

Los quesos se toleran mejor porque su digestión es más lenta y porque tienen menos lactosa si son quesos curados (fermentados).

Alimentos industrializados, precocinados, helados…

Es recomendable leer el etiquetado de los alimentos preparados o precocinados porque pueden llevar en su composición lactosa, leche en polvo, leche, suero lácteo, nata. Algunos yogures, sobre todo descremados, llevan leche en polvo añadida para mejorar la textura, estos yogures contienen más lactosa.

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