4 claves para aprender ...

... a tolerar - Lic. Daisy Abente Pfannl - Psicóloga, Terapeuta Familiar Sistémico »

Una de las características de la posmodernidad en la cual vivimos es que estamos en un mundo diverso donde conviven muchas creencias, ideas, posturas y actitudes. Una de las mayores riquezas es que todos somos diferentes, por lo que cada uno aporta y suma a las relaciones y a la comunidad. Ahora, ¿qué pasa cuando lo que el otro propone no va alineado a mis valores o pensamientos? Hay temas que, por sí mismos, generan desacuerdos o polémicas entre las personas como ser: orientaciones sexuales, grupos políticos, posturas religiosas, el aborto, la eutanasia, entre otros. Es aquí donde debemos practicar la tolerancia.

Cuando hablamos de tolerancia sugiero empezar por uno mismo, ¿qué cosas me cuesta tolerar de los demás? ¿Me pasa con varias personas sobre el mismo tema o es con la misma persona? ¿Hay algo que no pueda aceptar del otro?

¿Qué es tolerancia?

La tolerancia es la capacidad de respetar que el otro piensa diferente a mí, tiene otros ideales, otros valores que rigen su vida. La tolerancia es respeto y el respeto un valor universal e indispensable para una convivencia pacífica. Como es una capacidad, puede ser entrenada y mejorada, así todos logramos tenerla.

Para fomentar la tolerancia podemos trabajar estos aspectos
  • Entender que somos personas únicas e irrepetibles. Todos somos diferentes y es válido que así sea. Por suerte es así, de lo contrario sería sumamente aburrido. Reconocer las fortalezas y debilidades de cada uno es fundamental para crecer y también para entender que el otro, en eso, es igual a mí.
  • Tener criterio para definir nuestra propia vida.Necesitamos tener bases que nos orienten, para ello es requisito tener criterios y principios para guiarnos, así sabremos bien quiénes somos y qué queremos. Definir nuestras posturas muestra la persona que somos y eso necesitamos hacer para posicionarnos en este mundo.
  • No juzgar las decisiones de los demás.Es fundamental que aprendamos a no criticar ni juzgar a las personas por lo que hacen o dicen. Cada quien debe hacerse responsable de sus acciones. Y cada uno actúa desde lo que es y la formación que tiene, por lo que será más sano preocuparnos y ocuparnos de nosotros mismos que de la vida ajena. Busquemos ser éticos y coherentes en todo momento. La salvedad estará en las personas públicas, autoridades o quienes sirven al pueblo, quienes podrán ser juzgados por sus altos compromisos sociales. Aunque la conducta ética vale para todos por igual, sin importar los cargos o roles.
  • Vivir y dejar vivir.Esta vida es una, y nunca sabemos cuándo se acaba, por lo que poner todo el foco en aprovecharla al máximo es la gran tarea. Muchas veces dejamos que la rutina, las responsabilidades, los roles nos abrumen y olvidamos conectarnos con el disfrute y el goce de cada momento. Todo lo que nos pasa va a la mochila de la vida, y tanto los momentos tristes como felices suman. Por lo tanto, entender que si no le hago daño al otro y puedo ser feliz... ¡Adelante! ¡Que así sea!
4 claves para aprender a tolerar

Tolerar es respetar y respetar es amar. Por lo que al tolerar estamos siendo amorosos y más humanos. ¿Cuánto está contribuyendo al mundo dando más amor siendo tolerante? ¿Qué más puede hacer para que su grano de arena forme parte?







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